VIAJE DEFINITIVO
Buscaba una respuesta. Es cierto que no había vuelta atrás, pero seguía buscando hallar luces sobre su propia conducta, comprender y comprenderse. La buscaba entre los recuerdos, la intuía en los bemoles de su personalidad. Es cierto que las marcas sobre su cuello eran evidentes, aún para su profunda distracción. Pero quería ir más allá: despertar del otro lado si es que había otro lado; descifrarse aunque fuera por un minuto y cifrar su mirada más allá de la humana levedad. Mientras se vaciaba su voluntad y la estructura corporal se enfriaba, su mirada se perdía en el horizonte de su mente atormentada por la soledad. Ya era hora, ya era hora de llorar su propia partida. 