3.15.2011

GRITA CUANDO TE QUEMES


«Todos íbamos a ser Rimbaud.
Todos íbamos a ser Artaud.
Todos íbamos a ser Edgar Allan Poe.»

Andrés Morales


Sientes un ruido blando mientras tratas de dormir. Tu cama no es una cama y tu habitación no es tu habitación. Agua fría afuera, agua fría adentro. Ya no interesa si estás en casa o en la calle, la sensación de pérdida de hábitat es la misma. No buscas heroísmo, tampoco incondicionalidad. “Sólo lo que vives es cierto, sólo lo que muere no tiene una mejor alternativa”, repites eso hasta el hartazgo mientras tratas de encender una pequeña estufa que no tiene ganas ni gas.



Sientes un ruido blando mientras tratas de dormir. Recuerdas que eres mortal mientras una uña cae cuando se desgarran las cortinas, esas viejas cortinas que aíslan el pequeño universo que cada noche es el refugio para sueños desvelados que se bifurcan entre la muralla y el suelo alfombrado. Traicionas a la loba y felino a cada minuto en que te sumerges en tu átomo de realidad y predices el delirio tras la gris puerta cerrada. Tras la ventana una imperceptible brisa cierra tus ojos.