7.17.2020

THINKING OUTSIDE THE BOX

Para diferenciarme de otros diseñadores, en cada reunión entregaba mi tarjeta de presentación de plástico transparente, confiado en su durabilidad y sobrevivencia entre los enseres del potencial cliente. Con el tiempo me fui enterando de sus múltiples usos: para abrir la puerta de un departamento luego de la pérdida de la llave; para subrayar o marcar un libro; para dosificar unas líneas de cocaína; para rascarse la espalda; para quitar la escarcha matinal del parabrisas del auto; para raspar cartones de juegos de azar; para quitarse el esmalte de uñas o rebajar la cutícula, entre otros usos aún más extraños.

Cada día me enteraba de nuevos usos de mis tarjetas, pero seguía sin conseguir clientes.

1 Comments:

Blogger lichazul said...

los recovecos e usos son infinitos
yo uso la del exbanco como espátula para pintura , gesso y hasta pasta de relieve

saludos desde Maipú city

28.8.20  

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